
Club Náutico Sportivo Avellaneda
Rosario volvió a responder. Con 170 inscriptos y un clima competitivo en crecimiento constante, la segunda fecha del Campeonato Argentino de Stand Up Paddle de la FAC confirmó que el circuito no solo avanza: se consolida. El escenario fue el Club Náutico Sportivo Avellaneda, donde se reunieron riders de distintos puntos del país y también de Uruguay, aportando ese plus regional que empieza a ser marca registrada del calendario argentino. Pero si hubo un punto de quiebre en la jornada, fue la implementación del primer circuito sprint del país bajo modalidad de andariveles, alineado al formato internacional de la ICF. Un paso firme hacia la profesionalización del SUP nacional, que no solo eleva la vara competitiva, sino que también ordena el espectáculo y lo proyecta hacia estándares globales.
El semillero también dijo presente. Las categorías infantiles tuvieron una participación destacada, dejando en claro que el futuro del SUP argentino no es una promesa: ya está en el agua. En lo organizativo, la fecha mostró solidez. La fiscalización estuvo a cargo del equipo de jueces de la FAC —Nahuel Giovinazzo, Claudio Bongarzone, Majo Fontichelli, Laura Rasch, Cristian Quinteros y Raúl Laberthé—, asegurando el desarrollo transparente y preciso de cada competencia.
A esto se sumó la implementación del sistema digital de registro a través de aestribor.com.ar, una herramienta que permitió optimizar tiempos, resultados y rankings, tanto individuales como por escuelas, aportando orden y profesionalismo a toda la estructura del evento. Las acreditaciones, coordinadas por Sabrina Scherini y Claudio Bongarzone, completaron un esquema organizativo que funcionó con eficiencia.
Pero Rosario no regala nada. El río jugó su propia carrera: corriente cambiante, remansos traicioneros y la presencia constante de camalotes obligaron a leer cada metro del circuito. No fue solo remar fuerte, fue interpretar el agua. Una cancha técnica, exigente, que elevó el nivel de la competencia y marcó diferencias desde la inteligencia y la adaptación.
Porque cuando el agua exige, el SUP crece.















📍 Club Náutico Sportivo Avellaneda – Rosario – Santa Fe




